
En el mundo de los condenados se encuentran dos personas en una isla que esta sustentada en el aire, un árbol que con sus hojas y ramas, figuran la forma de una enorme bestia que flamea violentamente con el viento que corre solo a una dirección sobre la isla, bajo de ellos, enterrados en la isla se hallan atrapados y vivos los convictos cumpliendo su condena eterna. Bajo la isla y con el viento corriendo del lado contrario, se encuentra una mujer desnuda y deseosa de placer esperando el momento de que alguien caiga de la isla y sea devorado grotescamente por ella.



















































